El entorno ideal para la cría de turdidae

El entorno ideal para la cría y reproducción de los túrdidos es la pajarera. De hecho, estas especies, tanto por su tamaño (longitud y envergadura) como por sus hábitos, necesitan espacio para poder volar, anidar, en definitiva “habitar”. Como he mencionado antes, los zorzales necesitan espacio, tanto por su tamaño como por los hábitos que tienen en la naturaleza. Si optamos por la cría en parejas fijas, nuestras pajareras deben tener las siguientes dimensiones mínimas: 2 metros de largo por 2 metros de alto. Por supuesto, estos datos proceden de mi propia experiencia y de la de criadores con los que he intercambiado opiniones e ideas sobre el tema.

Hay casos de zorzales que han nacido en pajareras más pequeñas, pero me gustaría señalar a mis compañeros aficionados y criadores medidas que también tengan en cuenta el bienestar animal. La pajarera o pajareras exteriores deben construirse, en primer lugar, de forma que no molesten a nuestras aves reproductoras, a ser posible protegidas del viento y de posibles depredadores (ratas, ratones, serpientes, aves rapaces, etc.). También hay que tener en cuenta la presencia del sol, las pajareras deben construirse en posiciones que aprovechen al máximo los rayos solares. El sol es uno de los elementos principales, ya que la exposición permite la síntesis de vitamina D. Por supuesto, los túrdidos también viven y crían (aunque de peor manera) en pajareras de interior, es decir, en habitaciones, dependencias de granjas, etc. Las pajareras suelen tener una estructura de madera o hierro, y si se desea también de aluminio. En general, desaconsejo el uso de madera, ya que se deteriora fácilmente y es antihigiénica: no es posible esterilizar una estructura de madera. Existen varios tipos de redes en el mercado; yo recomiendo redes galvanizadas o recubiertas de plástico para una mayor durabilidad. Las dimensiones son de aproximadamente 12 por 12 mm. Es esencial que el ganadero revise siempre cuidadosamente la red a lo largo de los años y repare inmediatamente cualquier rotura.

Una vez colocada la estructura básica, hay que pensar en el tejado. Lo mejor sería cubrir la pajarera más o menos por la mitad (es decir, alrededor de un metro) para que entre la luz del sol y la lluvia. Es aconsejable que el fondo sea de tierra natural, ya que ésta se utiliza a menudo para la construcción de nidos y tendremos cuidado de mantenerla húmeda (sobre todo en los periodos en que no llueva). Es importante cavar unos 15 cm debajo de nuestra pajarera y colocar una red de malla metálica gruesa para evitar la intrusión de ratas, ratones u otros depredadores. Una vez que hayamos cubierto y colocado la malla inferior, tendremos que ocuparnos de plantar plantas en el interior de la pajarera para proporcionar algo de intimidad y, al mismo tiempo, embellecer nuestra pajarera. Recomendamos plantas de hoja perenne, como el laurel cerasus o el Leilandi thuia, que son fáciles de mantener y duraderas. Si optamos por hacer varias pajareras, es buena idea enmascarar los laterales de las pajareras con paneles o sombreado para evitar el contacto visual entre las aves reproductoras, garantizando su intimidad y preservando posibles disputas territoriales entre ellas.

Una vez hecho esto, nos ocuparemos de la colocación de las cestas de mimbre (el tamaño recomendado para los zorzales es de 17 cm de diámetro). Las colocaremos en lugares que sean fáciles de inspeccionar, pero al mismo tiempo intentaremos disimularlas con material falso o real para dar a nuestros criadores una sensación de mayor seguridad.

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